DIA DEL PADRE
Amado hijo:
El día que me veas viejo o que ya no sea el mismo por favor , ten paciencia y compréndeme.
Cuando sin querer derrame comida sobre mi camisa y olvide cómo atarme mi zapatos tenme paciencia: recuerda las horas que pase enseñándote las mismas cosas.
Si cuando conversas conmigo, repito y repito las mismas palabras y sabes de sobra como termina, no me interrumpas y escúchame,. Cuando eras pequeño, para que te durmieras tuve que contarte miles de veces el mismo cuento hasta que cerrabas los ojitos.
Cuando estemos reunidos y sin querer , no contenga mis necesidades, no te avergüences y comprende que no tengo la culpa de ello, pues ya no puedo controlarlas. Piensa cuantas veces cuando niño te ayude y estuve pacientemente a tu lado esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.